Desde siempre quise ser maestra, quizá era algo que ya traía de nacimiento porque a través del tiempo, mi idea fue creciendo. El magisterio es sin duda realmente la profesión que más llena de satisfacción, porque tenemos la oportunidad de modelar el material humano tan frágil y delicado que los padres de familia depositan en nuestras manos con la esperanza de hacer de ellos unas mentes brillantes para que el día de mañana sean ciudadanos responsables, críticos, reflexivos, capaces de tomar decisiones en la vida social de un pueblo o de una nación, emitir su voto con conciencia para tener una mejor forma de vida social y personal.
Tal vez el camino que he recorrido en esta profesión ha sido muy largo, lleno de grandes satisfacciones personales y laborales como; poder brindar a los niños la fuente del saber, dirigir a un equipo de maestros en algunas escuelas donde fui directora teniendo la capacidad de orientarlos en su quehacer docente, como asesora compartir con mis compañeros la experiencia que he adquirido a través de mi participación activa en diferentes cursos, capacitaciones, diplomados y talleres a los cuales he tenido la fortuna de asistir.
Otras satisfacciones que he tenido son las de compartir experiencias de asesoría pedagógica con otros estados, en el 2001, acudí a Chihuahua a visitar tres escuelas sobre el trabajo multigrado haciendo un intercambio entre Puebla y Chihuahua, en el 2003 tuve la comisión para ir a Mérida Yucatán participando en la asesoría a Padres de Familia del Jardín de Niños, curso que puse en práctica con los padres de familia del Jardín de Niños de Cuapancingo, en el 2008 asistí a un curso a la ciudad de México a compartir experiencias de asesoría a nivel nacional.
Tengo la fortuna de formar directores de escuelas multigrado porque generalmente ahí llegan maestros de nuevo ingreso y qué no saben ni por dónde empezar, entonces mi labor es asesorarlos en la gestión educativa para el buen funcionamiento de la institución en todas sus dimensiones (pedagógica curricular, organizativa, administrativa y la de participación social), asimismo las apoyo en cuanto a sugerencias didácticas, materiales de apoyo, material didáctico.
Algo importante que siempre he tomado en cuenta es servir a los demás, ya que la comisión que desempeño no me remunera en gran parte, sin embargo continuo ahí por amor a mi trabajo, pensando en que si cada quien hace lo que le corresponde tendríamos un México mejor.
Compañeros en nuestras manos está cambiar el rumbo del país que queremos pero sobre todo el mundo que queremos dejar a las nuevas generaciones, no olvidemos que juntos podemos hacer mucho en beneficio de la humanidad.
Profesora Senorina
ResponderEliminarLa labor del docente es muy inmensa, donde debe de prepararse, actualizarse y tratar de cumplir con las exigencias de la sociedad.
Permítame felicitarla por su trayectoria, entusiasmo y dedicación al servicio de la educación